29 de diciembre de 2008
Cronocrímenes. Nacho Vigalondo
22 de diciembre de 2008
X Alfonso. ?
21 de diciembre de 2008
Love of Lesbian. Houston tenemos un poema
20 de diciembre de 2008
Expediente del atentado. Álvaro Uribe
13 de diciembre de 2008
Creep. Radiohead
12 de diciembre de 2008
Palacio Quemado. Edmundo Paz
Una de las satisfacciones de acercarme a una biblioteca pública es que me atrevo a leer a autores poco conocidos por primera vez, sin la mala conciencia de haber tirado el dinero si ha resultado malo. Por eso es doblemente satisfactorio cuando te encuentras un libro bien escrito, con amplio vocabulario (de lo que carecen algunas traducciones) por un autor joven de temas que me reultan interesantes: la política, la moral, el conflicto que surje entre ellas, el posicionamiento de la sociedad, la violencia... 3 de diciembre de 2008
2 de diciembre de 2008
El miedo a la democracia. Noam Chomsky
No todo van a ser lecturas agradables, buenas novelas, buenas historias y grandes personajes. A Chomsky me le encontré en la Universidad para estudiarlo como lingüista y de ahí pasé a sus ensayos políticos. La quinta libertad fue un mazazo, un ensayo sin duda imprescindible para quien quiera tener otra visión de lo que pasa en el mundo, para poder tener un juicio crítico, poder analizar teniendo más datos, para poder estar a favor o en contra con algo más de conciencia. 1 de diciembre de 2008
Las reglas del juego. La vitta e bella
30 de noviembre de 2008
Saber perder. David Trueba
Cuatro personajes relacionados entre sí, no deja de ser una estructura que ya hemos visto en muchas ocasiones, en cine y en novelas también. A estas alturas lo imprescindible no es la originalidad, sino el saber contar historias y, en eso, Trueba se está afianzando como un buen narrador, emotivo, que sabe profundizar en los problemas, en los dobleces de sus personajes.
Ya el título nos está marcando lo que parece que vamos a leer, historias de derrotas, de sueños no cumplidos. Pero ni la vida ni la buena literatura se queda en líneas tan bien marcadas. Esta novela, como la vida, no es tan negra como el título, ni tan positiva como el cine rosa americano nos tiene acostumbrados. Como siempre lo más fácil es contaros el argumento, nos cuenta que..., pero quiero que os entre ganas de leerla, de disfrutarla. Son cuatro personajes, una chica, su padre, su abuelo, su novio. Un hombre que se ha sido estafado por su socio y abandonado por su mujer, un hombre que al final de su vida comienza a ir de putas mientras su mujer se encuentra convaleciente, un hombre que acaba de llegar a España para triunfar en un equipo de primera división, una chica que se está conviertiendo en mujer. Se podrían definir así, o de otras muchas maneras: un asesino por desesperación, un hombre que teme a la muerte, dos jóvenes que tienen miedo de dejar de ser ellos mismo sin saber quiénes son.
En realidad, de todos ellos, me quedo con Ariel, el futbolista argentino, recién llegado a Madrid. Le veo como un pequeño quijote luchando contra molinos de viento: nadie puede ganar a lo que decide el club, que paga a la prensa, que decide si un jugador es bueno, o no, o cuánto vale, o a qué equipo conviene. Hace poco Robinho salía diciendo que se ha sentido moneda de cambio. No creo que el falte razón, porque con la prensa deportiva, como con la nacional, falta comprensión sobre quién escribe algo y porqué. La mayoría de las veces es cuestión de saber leer, no sólo juntar unas letras con otras, sino evaluar el peso que contienen. Ariel no controla en absoluto lo que pasa a su alrededor, ni las decisiones del club, ni las amistades que comparte, excepto dos o tres buenos amigos, ni en quién puede confiar, ni si se debe enamorar o no. Me emociona cada vez que se dice que ha venido hasta aquí a jugar al futbol, a dar lo mejor de sí mismo, y que tiene que abandonar todo lo demás, pero pasan los días, lo cotidiano, y se van sumando derrotas a las victorias y, sin poderlo evitar, hay partidos en los que juega sin ganas, o poco concentrado, o los compañeros no ayudan. Ariel, que bien pudiera haberse llamado Martín, porque tiene mucho de argentino pero también mucho de castellano, merece ser leído.
25 de noviembre de 2008
Di que sí. Homenaje a Jesús Galindo, o la Nancy rubia de las Nancys Rubias
24 de noviembre de 2008
Beat the Devil
23 de noviembre de 2008
Estazione Termini
En el último libro de Auster dos de los personajes comentan algunas películas que ven en dvd. Entre ellas aparece uno de los clásicos del Neorrealismo italiano, El ladrón de bicicletas. Uno de los aciertos de De Sica en la película son los pequeños detalles que aparecen en cada escena, lo que nos cuentan que hace que sea tan peculiar el lenguaje cinematográfico. Auster destaca la llegada a casa de la mujer con unos cubos de agua a la que el marido ayuda con uno de los cubos, pero no con los dos, dejando al descubierto cómo es ella quien realmente lleva la carga familiar. 22 de noviembre de 2008
You kill me
La verdad es que no sé si se ha estrenado en España. Desde luego en este pequeño pueblo del Mediterráneo no la he visto anunciada. Comedia negra de un director no muy conocido como es John Dhal, quizá os suenen La última seducción o Rounders, en la que se nos cuenta la historia de un asesino de una familia de mafiosos polacos algo alcohólico. Cuando su problema intercede con su eficiencia le mandan una temoparada al sur para que se rehabilite. Permitidme que no os cuente más para animaros a verla porque merece la pena. Divertida e inteligente, llena de caras conocidas y de secundarios con larga trayectoria (si no me dicen que trabaja Bill Pullman ni le reconozco), con un estupendo guión, y una estupenda Tea Leoni, que ya me conquistó con Fun with Dick and Jane, y en ésta vuelve a encandilar con el contrapunto a Ben Kingsley.
20 de noviembre de 2008
Tranquilize. The killers feat Lou Reed
19 de noviembre de 2008
Aparecidos
17 de noviembre de 2008
Cigarretes. Russian Red
16 de noviembre de 2008
Gomorra
15 de noviembre de 2008
Un hombre en la oscuridad. Paul Auster
Auster vuelve sobre sus obsesiones, de sobra conocidas por sus lectores: en las primeras líneas a nuestro protagonista se le muere su mujer de cáncer, el novio de su nieta en Irak, el sufre un accidente de tráfico y se queda inválido y sufre de insomnio en una noche en la que, en la oscuridad, se inventa una historia, la novela paralela en la que su personaje de ficción ha de matarle para salva a Estados Unidos de una guerra civil, claras influencias cortacianas y borgianas, claro. Una trama con multitud de brazos que lees en una tarde, con la soltura narrativa que desborda este buen escritor, mejor persona.
Recomendable para los seguidores del autor, aunque me sigo quedando con Brooklyn Follies de lo que ha escrito últimamente.

