
Lo que aconteció el Dos de Mayo es un fiel reflejo de este país tan caótico y tan singular. No sé desde cuándo se remonta esta disyuntiva, si desde Carlos V o si es anterior, pero creo que sí que es cierto que hay dos maneras de ver el país: los que nos vemos como un reflejo más europeo, más internacional, más aperturista, hacia ideas nuevas; o los que ven esas ideas nuevas como una invasión, que se cierran a la tradición y a lo nacional. Y creo que sigue siendo así, en cualquier ámbito en el que nos movamos.
El libro está lleno de párrafos dignos de citarse a la mínima. Danielared cita en su primer apunte la escena en la Cárcel Real. Y la escena con la monja del Convento de las Maravillas. La forma que ha tenido de enfocar todos los sucesos es trepidante, muy actual, si su intención es que sientas el aliento de los caballos franceses correindo tras de ti, creo que lo ha conseguido.
Es cierto que algunos párrafos son tan sólo una lista de caídos que hacen que la acción se frene un poco, pero si a alguien se le hace pesado o le parece razón suficiente como para no seguir leyendo... que no siga.
Libro tras libro Reverte no decepciona a sus incondicionales. Os podréis imaginar que me considero uno de ellos.
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