Una de esas pelis que veo para ver si mejora mi nivel de inglés. Poco más. Entretenidilla.
Pintors Universals: Jan Davidz de Jeem
Hace 2 años
Muchos somos los que nos hemos enganchado a la serie, por la historia, los personajes o los efectos especiales, o porque la ciencia-ficción está de moda.
Me imagino que cuando Emilio Estévez comenzó con esta peli no se podía imaginar que tendría un sitito en la historia del cine con Bobby. Pero aquí está, en una peli sobre aliens y un coche que vale 20.000 dólares. Al margen de la poca linealidad del guión, seguramnete comenzaba aquí la fragmentación posmoderna que luego se pondría tan de moda pero sin la habilidad técnica que es necesaria para hilbanar una historia, osea que han hecho una peli sin guión, sin diálogo ("aquí estoy, con Lilian y una amiga extrañísima"), y me queda la duda de si vemos una comedia o una peli de ciencia-ficción. Eso sí, hay personajes dignos de pasar a la historia del cine: un policia que hace tricot, un ladrón de coches que no sabe conducir e intenta curar al prota con canciones indias, unos punkarras que quieren casarse y tener hijos hasta que esnifan coca.
Ésta no tiene desperdicio: un príncipe africano, en 1790, viaja a Europa, y nada menos que al castillo del Conde Drácula, para hablar con dirigentes europeos para convencerlos de que dejen de lado la esclavitud. Por descontado al Drácula le parece una mala idea, tontea con la esposa de éste y en medio de la discusión le convierte en vampiro, le maldice y lo entirran en el castillo junto con su esposa aún viva.
Leer a Vila-Matas es sumergirse en pura literatura. En este texto, basado en fragmentos, hace un seguimiento a los escritores del No, a aquellos que en algún momento dejaron de escribir. Al margen del contenido lo que me seduce de leer en mi propia lengua es la forma. Leer a Vila- Matas es puro placer. Como leer a Antonio Muñoz Molina o a Belen Gopegui. Cómo las frases fluyen, con sencillez, pero intuyendo el profundo trabajo que hay detrás, la enorme base cultural. Y este post no es para desmenuzar el texto, eso lo dejo para los trabajos en la facultad, sino para declarar mi más profunda admiración.
Hay remakes, como en el caso de algunas versiones, que nunca deberían hacerse. De entre las frases legendarias del Holliwood de la edad de oro hay una que explica la mentalidad de los productores de aquella época a la perfección: Si haces una peli de serie b y ves que es buena lo mejor que puedes hacer con ella es quemarla. Y volverla hacer con presupuesto, claro. Creo que es una frase que se puede hacer pensándola a la inversa: si ya tienes una película buena, para qué volverla a hacer.
Mala racha. Es cierto que los títulos de las pelis en español son cualquier cosa menos una traducción. No sé por qué se piensa que somos más ingeniosos poniendo títulos que los que hicieron la película en su momento. También es cierto que de un tipo que ha dirijido algo como "Supersalidos" o "Virgen a los cuarenta" sólo cabe esperar el tipo de humor que tenemos aquí. Efectivamente, y por mucho que me pese, no, no he conseguido reírme de ninguno de los chistes malos de una peli ostensiblemente machista. Me niego a creer que las tías tengamos esa imagen de estiradas, serias y sin sentido del humor. Lo siento, pero tenemos grandes personajes en la historia que me han arrancado una sonrisa, e incluso una caracjada, riéndose de sí mismas o de lo que sea, para empezar mis propias amigas (y qué carajo, tampoco entiendo que nos tengamos que justificar). Y es curioso que una primera encuesta alguna amiga me haya dicho que es cierto que la chica le ha caído gorda y que el chaval resulta un solete. En fin, supongo que todavía nos queda para rato.
No me gustan mucho las comedias románticas, aunque alguna acabo viendo. Pero estas historias en las que hay que rescatar una princesa me fascinan, en las qe se hablan de cualidades en desuso como el valor, el coraje o la honradez. Puede sonar algo ñoño, pero no es comparable a ninguna peli de Meg Ryan o ninguna comedia de Capra. No me atrapan los mundos felices llenos de cosas superficiales sino historias de gente corriente que consigue superarse. Películas como La Princesa Prometida, La historia de los Hermanos Grim o La Guerra de las Galaxias, el personaje de Hans Solo es el prototipo de héroe por excelencia que tan buenos resultados comerciales ha dado en la literatura y en el cine. Algo de él tiene Bruce Willis en Jungla de Cristal (mala traducción de Die Hard) o los Héroes de la serie de televisión, a la que estoy enganchada como era de esperar.
Muy bien, admito la originalidad de los planos cruzados, y admito que la viejuna actúa de p.m. Pero si esto es la mejor película del año, por dios, que no me extraña que los cines estén vacíos. No sólo porque para describir la cotidianidad hay muchas maneras, bastante menos aburridas. Es que no pasa nada en toda la película. Que para darle realismo usan micrófonos ambientes, estupendo si no escribes unos diálogos dignos de ser recordados, porque no se escuchan.
Y más allá de la peli, que no está mal, aunque lo mejor es que los casos que se presentan son reales y la página http://darwinawards.com/ da mejor ejemplo de qué es de lo que tratamos, os voy a contar la anécdota del día:
Reverte parece cada vez más enfadado con el mundo. El tono en sus artículos cada vez me resulta más iracundo, agrio y algo gruñón. No le falta razón, desde luego, con esta España que nos ha tocado vivir, llena de dirigentes que no creemos merecer ninguno de nosotros. Tomarse las noticias en serio supone asegurarte una úlcera, como poco. La clase polçitica que nos ha tocado vivir parece la más inculta, irresponsable y populista de la historia, aunque también es cierto que hay quienes pensamos que lo de fuera o el pasado era de una forma mucho más idealista de lo que verdaderamente es. Hace poco vi una película en dvd: Autopsia de un extraterrestre. Que no pase desapercibida. Y el video de estos tipos es genial, el revuelo que armaron. Por cierto, si echáis un vistazo a los comentarios de la gente en you tube, veréis que to er mundo sigue siendo bueno.
Lo que no me gusta de las traducciones es que parece que te pierdes algo, esencialmente, la forma. Así que me leo el libro, lo disfruto, pero no me quedo con lo personal, parece que se diluye con la traducción. Me quedo, entonces, con ganas de leerme su primer libro, para contrastar.