Pintors Universals: Jan Davidz de Jeem
Hace 2 años
Siguiendo el rastro a Jack Black me encuentro con esta peli rodada el año pasado pero que no ha sido estrenada por estos lares. Y me sorprendo al encontrarme con una pequeña joya llena de buenas interpretaciones con actores de primerísima fila. Hasta el perdido John Turturro aparece natural en un drama intenso por la complejidad de los personajes, por las emociones que trasmite, por las relaciones que se establecen entre los personajes.
Decía mi abuela que no se debe juzgar a nadie, que cada uno debe cometer sus propios errores y aprender de ellos, si se puede, que eso es la vida. Cómo decir a nadie qué decsiones tomar, qué hacer con su vida cuando las tuyas propias pueden resultar incomprensibles para el resto. Y de esto trata esta película, de lo complicado que es vivir, de las decisiones equivocadas o acertadas que debemos tomar en un momento de nuestra vida, de nuestros temores reflejados en nuestros comentarios, de nuestro pasado que nos persigue, de malinterpretar las actuaciones ajenas. Margot puede resultar irritante en algunos momentos pero sin duda es un buen reflejo de la ambibalencia del ser humano: piensa en dejar un marido aparentemente maravilloso que a ella parece que irritar, tiene un amante que se muestra cruel con ella en público y a la vez critica el próximo enlace de su hermana como inapropiado porque el futuro esposo es un desastre.
Las relaciones que se establecen entre los personajes es compleja, el pasado no se termina por desenmarañar, lo que indiscutiblemente me gusta, que me no me cuenten toda la historia con detale, no es necesario. Sin duda las hermanas se quieren, pero también hay rencor. Me gustan los matices que se manifiestan en los personajes, esa obsesiva búsqueda de problemas mentales en los demás que desarrolla Margot, sin ver su propia inestabilidad, la relación entre madre e hijo.
Supongo que es inevitable tragarse muchos truños antes de encontrar buenas películas. Así que no veais los truños y quedaos con ésta
Sin duda es uno de mis libros del año. Debo agradecérselo a Al, por la recomendación.
Tengo en mente hacer una recopilación de las escenas más divertidas, en mi opinión, claro. Entre ellas estaría la traducción de las reglas del juego que hace Benigni en La vitta e bella; la salida de la ópera de Allen en Misterioso asesinato en Manhattan o la escena del coche de Wayne´s Word. Y entre ellas metería cómo ruedan Los cazafantasmas los protagonistas de esta estupenda peli, una comedia en la que te ríes, ¿quién pide más? Porque a una peli de miedo pido que me asuste, aunque sólo sea durante la proyección, a una comedia que me haga reir y a un peliculón que me lo parezca. Tampoco es mucho pedir.
Y como Jack Black merece un capítulo aparte, aquí va un vídeo incalificable que me he encontrado en you tube:
Vale, lo reconozco, probablemente lo mejor de la peli sean las tomas en las que Peter Petrelli nos enseña su estupendo trasero, que coinciden con las escenas de sexo gratuito que toda peli de suspense ha de tener. Hablando de escenas de sexo gratuitas: ¿sabéis que podéis conseguir Wayne´s Word por un euro en el Burguer? Ésa sí que es una buena peli.
Dos apuntes: este actor tiene un gesto en la boca que me recuerda de manera irritante a la caída de labio de Stallone, curiosamente hizo de hijo en la última de Balboa, sospechoso; y el malvado de la peli me ha recordado a Jordi Mollá en Nadie conoce a Nadie. Estas asociaciones de ideas que no sirven para nada.
Otra nueva incursión del cine en el mundo del cómic, como parece que nos faltan ideas...Ya, que me repito, pero efectivamente estamos, una vez más, en una peli de acción, con un par de actores con tirón, aunque la anoréxica de Angelina nunca ha sido santo de mi devoción, y con una trama tirando a excasa. Y mira que el planteamiento no es malo, pero entre tanto efecto especial, (eso sí, he flipado con el efecto de las balas curvas) me quedo con la duda de cómo unos tejedores en la edad media veían en los fallos del hilo números que descodificaban en nombres, en sistema binario, para más inri). Y tampoco me queda claro si la manipulación de Sloan es por poder o para salvar su culo.
Claro que merece la pena verla por las persecuciones de coche y las escenas de acción, que nunca fueron iguales desde Matrix y el inigualable John Woo. Esperando ansiosa la nueval peli de Tarnatino, eso sí que es cine. Creo que está haciendo una bélica. Copón!!!
Me encanta esta semana de buen cine en L´Alfás. Es un festival modesto pero la selección resulta muy interesante. Anoche se inaguró el festival y yo me colé en esta peli de acción y trasfondo social. Una pena que fuéramos tan pocos en la sala. Por lo que se ve en esta zona se está consiguiendo que la gente se conforme con la mediocridad: se ha cancelado el concierto de Lou Reed por falta de aforo, no hay una gran masa de gente intentando ver pelis que no se vana estrenar en las grandes multisalas, pero, eso sí, celebramos que España ha gando la Eurocopa. Algo es algo.
La película presenta una realidad cruda, muy alejada de nuestra cómoda vida en la que nos preocupa la subida del paro, la inflación, y en la que de todas formas nadie hace nada (aquí alguno, digno especímen engordasillón diría que de todas formas no sirve de nada). Impresiona ver la crudeza de la violencia en un país tan cercano y tan alejado de nuestra sociedad. ¿Cómo será crecer en un ambiente así, donde lo que te juegas no es la posibilidad de irte de vacaciones a la playa o no este año sino tu propia vida? Tengo un amigo que me cuenta que en Brasil hay dos tipos de bandidos, los que tienen cojones para serlo, y por lo tanto trafican con drogas, y los que no lo tienen, y se meten a policía.
La película está rodada con un marcado tono documental, con muchas escenas con cámara en mano, con pocos planos medios, en los diálogos hace que la cámara se mueva deprisa de un personaje a otro, lo que hace que la acción transcurra de una forma muy ágil y rápida. Nos cuenta la historia de un capitán de una tropa especial de la policía militar, el BOPE. Gente que se encarga de entrar en las favelas y matar traficantes, sin juicio, sin abogados, sin que el corrupto sistema se meta, con el consentimeinto del sistema. En este momento concreto tienen que hacer "limpieza" porque el "san papa" Juan Pablo II se empeñó en alojarse cerca de una fabela. No sé si para su canonización una estupidez que le cuesta la vida a tanta gente servirá para demostrar su pureza espiritual y sus contactos con Dios. Los que mueren en la favela son chavales armados, con una moral regida por la ley del más fuerte sonde no cabe la misericordia, ni la compasión, y donde matar es la única forma de sobrevivir. Nuestro capitán tiene como misión mantener la favela tranquila antes de la llegada del Papa, pero su situación personal es delicada: acaba de tener un hijo y meterse en la favela a morir por una estupidez política le sube su nivel de estrés hasta tal punto que debe buscar un sustituto y retirarse. Pero entrar en el BOPE no es fácil, sólo los policías que demuestren tener coraje e inteligencia y no caer en la corruptela pasarán. Las pruebas son más duras que las que usa en ejército israelí. De entre cien candidatos sólo pasan tres, y de ellos sólo uno tendrá lo necesario para sustituirle.
Entre las acciones paralelas destaca la historia de André, que además de ingresar en la policía tambien estudia derecho. Él creció en un barrio humilde y ahora se codea con blancos de buena familia, que fuman hierba y se meten coca a la vez que participan en una ONG dentro de la favela: la compra de droga alimenta el sistema de violencia dentro de la favela, lo financia, pero la ONG limpia sus conciencias.
Sin duda una peli a la altura de las grandes: Ciudad de Dios o Trafic.

No todos los libros de un gran autor pueden ser estupendos. Este no lo es. Mantiene su línea de humor ácido pero no llega a ser la crónica de una época. Quizá explique el sentimiento de un grupo de personas en un momento determinado, progres catalanes que se reubican con el auge de los nacionalismos antes de las olimpiadas, pero sin duda la crónica de una época suele ser algo más complejo, quizá incluso algo más metafórico, porque deja fuera el nihilismo que respiraban las nuevas generaciones sobradamente preparadas y sin futuro de finales de los ochenta y principios de los noventas, las que vibraban con Breat Easton Ellis y Nirvana. Eran burgueses, también, pero se mantenían, a la fuerza, al margen de la cultura del pelotazo ochentero, la de la especulación, el enchufismo. Así que estos jóvenes que presenta Mendoza me parecen fuera de lugar, sin pretensiones, sin vitalidad, escrita con inercia y flojera, con el buen saber narrativo del escritor pero sin la fuerza de otras de sus novelas.
Hace poco comentaba mi desazón ante la maldad en el mundo, ante los especuladores. Confieso que la maldad y la locura son dos de mis temas favoritos. Después de recordar El tercer hombre comienzo a leer la última novela de la Grandes, porque siempre es bueno recodar qué es escribir bien.